Viernes

No pensaba salir. Recién llego.
Son las cuatro menos veinte.
Encontré en la heladera
un pedazo de piza
buenísimo.
El tachero cada tanto
tironeaba de la charla.
Después de cenar juntos,
patear un toque, tomar una birra
caímos con dos amigas y un amigo
a un bar X. Hicimos vaca
para una cerveza; dos se fueron antes
de que arrancara a tocar
una banda ramonera
que me hizo subir muchísimo.
Conozco cada matiz,
cada estrategia del punk rock.
La melodía borracha,
la sucia belleza simple.