Flotador

Miro el pedazo de queso mantecoso.

¿Es un queso normal? ¿Cuántos tenemos

un queso así en la heladera?

Vuelco el mate

por pensar cualquier cosa.

Las islitas de yerba se quedan quietas.

Me pregunto si una vida ocupada y solitaria

es más vida que otras vidas,

si esperar mientras se repiten

los golpes en la puerta de la frontera rota

es estar construyendo. (Un pedazo de goma

o de alfombra que absorba los ruidos

no va a ser suficiente).

Atrás de la reja que me cuida

el día se desliza

como esta lapicera roja.

Por suerte, la ciudad ofrece cada noche

un cine barato, casi vacío

a las medusas que buscan la fiebre.