Veintiséis, veintiocho o treinta preguntas

¿Cómo generar textos con otra lógica de pensamiento? ¿Cómo expresar mediante la forma de la escritura el ser parte de la naturaleza y no la separación entre sujeto y objeto? ¿Podrían generarse formas de explicación que no diseccionen, sino que envuelvan, magnifiquen? ¿Serviría de algo intentarlo? ¿Qué es conocer? ¿Qué es saber? ¿Qué respuestas van a conformarnos? ¿A qué precisiones podemos aspirar? ¿Qué metáforas, simbologías, sistemas de valores, vamos a condensar en un texto? ¿Dónde buscarlas? ¿En base a qué hacerlas? ¿Alcanzarán algún día la fuerza del sentido común? ¿Cuáles serán las formas materiales bajo las que condensarán nuestros discursos? ¿Serán barreras para resistir contra el avance del capitalismo extractivo? ¿Barreras humanas, estructuras? ¿Formas de contestar a la violencia de las ciudades? ¿Apostar a la flexibilidad contra la rigidez? ¿Modos apatriarcales y degenerados de vivir el cuerpo? ¿Una casa de barro con una huerta? ¿Hacer circular información? ¿Apostar a lo múltiple contra lo uno? ¿Qué relaciones vamos a construir? ¿La autoridad obtiene respeto? ¿Se puede ser respetadx si no se respeta? ¿O el respeto es otra cosa? ¿Qué es enseñar? ¿Qué cosas sabemos que quiénes no? ¿Cómo llenar los vacíos entre el pensamiento racional agotado y todo lo otro que no somos?